lunes, 28 de septiembre de 2009
para qué sirve la música
siempre hay un nabo rebosante de optimismo que trata de encontrar correspondencias entre el lenguaje y el mundo. pasa también con el lenguaje musical: "mirá, acá, ves? en el andante torrante el compositor busca sugerir un bosque con pajaritos indigestados y furiosos que se dirigen a conquistar el mundo con el único fin de abolir las grasas trans". pero resulta que ayer, en lo de mi viejo, nos pusimos a escuchar unos beethoovens y me di cuenta de que la cosa es mucho más práctica. si se fijan, la quinta sinfonía del beeto sirve para inflar bicicletas, y la séptima es ideal para subir escaleras, con tempos que permiten hacer un descanso en los entrepisos y apoyar las bolsas del supermercado.
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